UNA HISTORIA DE SACOS
(Atención: éste es el nombre original, aunque nosotros la conocemos "Una historia de cacos")
ESCENA III
(Cuarto de estar de Bolón. Bolón se halla sentado en una
butaca con un libro en las manos)
BOLÓN.- ¡Qué bien! Me
voy a pasar la tarde leyendo vidas de santos, que calman el espíritu.
¡Qué tranquilidad!
BANDIDO.- (Entrando con un saco). Ja, ja, ja. ¡Qué útil me
ha sido la carta! El señor Bolón en Azulejo de las Moscas. ¡Qué buena ocasión
para entrar en su casa y robarle, porque a la tonta de Juanita la meto en este
saco y arreglado. (En esto ve a Bolón, que está leyendo un libro, y se queda muy
parado).
(Juanita entra en escena. El bandido se esconde detrás de la
butaca donde está sentado Bolón).
JUANITA.- ¡Ay, señor! ¡Que viene! ¡Que viene!
BOLÓN.- Mira, Juanita, déjame en paz. Hoy quiero pasar una
tarde tranquila.
RASCAOVEJAS.- (Entrando) ¡Hola, Bolón! (Se abalanza a su
butaca y le abraza. Bolón pone una cara de infinito asombro).
JUANITA.- Ya se lo decía yo, ya se lo decía yo. Pero a una
servidora nadie le hace caso. (Se marcha de la habitación refunfuñando).
BANDIDO.- (Mientras Rascaovejas sigue abrazando a Bolón).
¡Qué barbaridad! ¡Qué de gente! Menos mal que siempre llevo sacos de repuesto y
podré meter a estos tres tontos. Porque yo de esta casa no me voy sin hacer
una gorda.
(Mete la mano en el saco y saca otros dos. Agarra uno de los
sacos y se levanta para meter en él a
Bolón. En esto, Rascaovejas levanta la cabeza. El bandido se vuelve a
esconder).
RASCAOVEJAS.- (Al oído de Bolón). ¡Ay Bolón, qué horror!
Detrás de ti hay un ladrón.
BOLÓN.- Oye, ¿por qué no jugamos al parchís y dejas tu
historia para otro día?
RASCAOVEJAS.- ¡Calla tonto! Oye, ¿tienes un saco?
BOLÓN.- Sí, en ese cajón hay muchos.
(Rascaovejas abre el cajón y saca uno. El bandido vuelve a
asomarse por encima de la butaca. Rascaovejas le ve y se precipita sobre él con
el saco abierto, pero el bandido se esconde rápidamente y Rascaovejas se
equivoca y mete el saco por la cabeza de Bolón).
RASCAOVEJAS.- (Levantando el saco). ¡Ay! Perdona , me
equivoqué.
BOLÓN.- (Quitándose el saco, enfadado). Mira, no me están
haciendo ninguna gracia ni tus juegos ni tus historias.
RASCAOVEJAS.- ¡Ssss!
(Se dirige al cajón y coge otro saco).
BOLÓN.- Te advierto que si tú me metes a mí en ese saco
(señala el saco de Rascaovejas), yo te meto a ti en éste (levanta el saco que le
ha quitado).
(El bandido vuelve a asomarse por detrás de la butaca. Esta
vez no se da cuenta de que Rascaovejas, a su vez, levanta su saco para meter en
él al bandido, y Bolón, que no quita el ojo a Rascaovejas, levanta el suyo para
meter a Rascaovejas).
(Los tres se meten en el saco a la vez: Bandido a Balón,
Bolón a Rascaovejas, Rascaovejas al bandido, y bajan las manos a la vez. El
saco se les queda hundido hasta más debajo de los codos y apenas les deja
menear los brazos).
BOLÓN.- (Yendo a trompicones hacia el bandido y agarrándole
las manos). ¡Ay, Rascaovejas! ¡Sácame de aquí!
RASCAOVEJAS.- Primero tengo que salir yo de aquí (y a
trompicones se acerca a Bolón y le agarra por detrás).
(Bolón da un respingo. Luego suelta las manos del bandido y
agarra las de Rascaovejas. Luego vuelve a agarrar las del bandido para
cerciorarse de que hay cuatro manos. Entonces da un grito y sale corriendo).
BOLÓN.- ¡Ay!
(Bandido y Rascaovejas tropiezan el uno con el otro y los
dos salen corriendo y gritando).
BANDIDO Y RASCAOVEJAS.- ¡Ay!
(Los tres siguen corriendo y gritando cada vez que se
tropiezan uno con otro).
JUANITA.- (Entrando). ¡Señores! ¿Pero que escándalo es éste?
BOLÓN.- ¡Ay Juanita! Sácame de aquí, que soy Bolón.
BANDIDO.- ¡Mentira! Él es un bandido. Sácame de aquí. Soy
Rascaovejas.
RASCAOVEJAS.- ¡No! Rascaovejas soy yo.
JUANITA.- Bueno, pues hasta que no se pongan de acuerdo no
saco a ninguno. ¡ea!
(SE APAGAN LAS LUCES)
ESCENA IV
(El mismo cuarto y los mismos personajes que en la escena
anterior).
JUANITA.- (Abriendo la puerta). Pase, pase, señor sargento
Micomicón. (Señalando al bandido, a Bolón y a Rascaovejas, que siguen metidos
dentro del saco). Estos son los tres señores que le dije. ¿Qué hago con ellos?
SARGENTO.- (Agarrando a Bolón). Vamos a ver, ¿quién es
usted?
BOLÓN.- Bolón.
SARGENTO.- ¿Sí? ¿De verdad es usted Bolón? ¿De verdad, de
verdad? Vamos a ver, ¿cómo se llama?
BOLÓN.- Bolón.
SARGENTO.- Bueno, Juanita, puesto que este señor ha contestado
acorde a mis dos preguntas capciosas, puedes sacarle del saco.
(Juanita le quita el saco. Bolón respira satisfecho)
SARGENTO.- (Agarrando al bandido). ¿Y usted quién es?
BANDIDO.- Rascaovejas.
BOLÓN.- (Por lo bajo al Sargento) ¡Mentira! Rascaovejas no
llevaba esos pantalones. Yo me fijé.
SARGENTO.- ¡Es usted un mentiroso! (Dirigiéndose a
Rascaovejas). Rascaovejas es usted.
RASCAOVEJAS.- Sí señor.
SARGENTO.- Pues, Juanita, saca del saco a ese señor (señala
a Rascaovejas), que yo me llevo a éste (señalando al bandido) ¡Menudo castigo
le voy a dar por bandido y por mentiroso! (Añade sacándose unos billetes del
bolsillo y dejándolos encima de la mesa). Esto es la recompensa por haberme
ayudado a capturarle. (Se marcha llevándose al bandido). ¡Vamos!
BOLÓN.- Se me ocurre una idea. ¿Por qué no nos vamos a la
cafetería de abajo y nos damos la gran merienda con estos billetes?
RASCAOVEJAS.- Por mí encantado, pues la verdad es que no
tengo ninguna gana de contar historias de ladrones.
JUANITA.- ¡Ole! ¡Cómo me voy a poner!
(TELÓN FINAL)
BAM, BIM, BOM, ¡ARRIBA EL TELÓN!
de Consuelo Armijo
me encanta esta obra pero no sé por qué el profe no nos deja hacer la obra!!!!!!!!!cuando la vamos a hacer???????????
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